defiende el enfoque de género

EL TRABAJO DE OTONIEL ALVARADO, EL HOMBRE QUE DESENMASCARÓ A ACUÑA

Publicado: 2016-11-08



Otoniel Alvarado Oyarce es el docente universitario que se hizo conocido en los agitados días de la primera vuelta de la campaña electoral, cuando tuvo el coraje de poner en evidencia a uno de los candidatos favoritos en campaña, César Acuña Peralta, cuyo “mérito” no era solo tener “plata como cancha”, sino también ser un casi perfecto plagiario, pues el rector fundador de la universidad que lleva el nombre del poeta peruano universal César Vallejo había montado su nombre en uno de los libros del eminente docente

En estos días, donde ya no hay campaña electoral, me encuentro con un libro más del maestro Otoniel, y cómo sé que el periodismo común y corriente, que es el que más abunda en nuestro medio, se entretiene en lo intrascendente; y el periodismo de investigación serio vuela porque la corrupción se propala como un plaga y como un incendio, me decido hacer una breve comentario de uno de los trabajos del profesor.

Si hay una palabra que sea cabal para calificar la vida de Otoniel Alvarado esa es “Maestro”. Quienes lo conocemos no nos quedamos sorprendidos de sus publicaciones.

Desde hace buenos años, un colectivo de teóricos e investigadores de la educación, trabajan y producen sin más apoyo que el de su propio interés y por contribuir al modelamiento de un Proyecto Nacional de Educación y en él una propuesta del tipo de universidad que requiere un país como el nuestro: de reiterada economía primario exportadora, de carencia de una política de Estado en los aspectos científico-culturales, de un reconocimiento hondo que somos un país pluricultural y multiétnico.

Por eso, es alentador que tengamos en el libro “EDUCACIÓN Y DESARROLLO, Deslinde Epistemológico”, un material que nos permite reflexionar y avanzar a una cabal comprensión de este fenómeno social de la que poco se habla y casi nadie estudia.

Nos parece importante que el doctor Alvarado reflexione sobre estos temas, en las cuales –valiéndose de anécdotas que involucran a personajes peruanos, lo que de por sí ya es un acierto– argumenta la necesidad de construir escuelas, hacer escuela pues esto es más importante que fundar un Partido. Y que hay asignaturas que tienen como objetivo “hacer pensar”, y, que esta actividad no debería faltar nunca en ningún sistema y en ningún modelo de educación.

El libro “EDUCACIÓN Y DESARROLLO” traza una ruta de análisis desde la espistemología de las ciencias. Según ésta, el fenómeno educativo y el desarrollo están imbricados por su naturaleza teórica pero también por la dinámica de la realidad y exigencia de los tiempos. El desarrollo personal – social solo es posible si es que marcha bien el sistema educativo.

Desde su enfoque, Alvarado pone en relieve por los menos tres hechos considerables:

Ahí donde la educación ha sido un factor dinámico de la sociedad, los filósofos y teóricos han cumplido un papel de primer orden, y algunos de ellos destacaron como humanistas, es decir, fueron seres comprometidos con la formación del hombre. Tenemos, entre otros, a: Kant, Rosseau, Comte, Ilich, Makarenko.

La educación que cumple mejor su función en el tiempo y en una determinada sociedad se ha caracterizado porque las clases sociales dirigentes la vincularon a un proyecto de desarrollo, lo que implica hacer planificación. En las sociedades donde todo se enfrenta al tanteo, no es posible hacer nada duradero ni valioso.

En el Perú, hay una enorme improvisación en educación. No hay proyectos nacionales ni institucionales. El pragmatismo del modelo remplaza a lo que es duradero y sostenido en el tiempo.

Esta publicación a cargo de la Escuela de Post Grado de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta, es un aporte al desarrollo de una teoría de la educación peruana.

Este aporte del maestro Alvarado debiera ser material de consulta de los que aspiran a gobernar. Solo así, los habilidosos plagiadores aprenderán a respetar los derechos de autor y a concebir propuestas que le sirvan a una sociedad urgida de mejoras. La nuestra es una de ellas.

He pensado en todo esto mientras me entero de que mi colega Otoniel viene siendo blanco de las desazones de quien ingresa a los laberintos kafkianos de la justicia peruana. Ahora el profesor Alvarado parece vérselas con esa clase de jueces y secretarios que un día encerraron al poeta César Vallejo en una injusta celda.


Escrito por

Julio Yovera

Natural de Catacaos, Perú. Es docente investigador en temas de educación, cultura y literatura Ha publicado libros de poesía. Ama la vida.


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